LEGANÉS TIENE “CONSERVATORIO”

23 12 2008

banda

Esta es una noticia que tiene más que ver con un microcosmos que con noticias mediáticas, con la vida cotidiana y usual de las personas con los sentires, los quereres y el valor de la amistad. Espero que os guste si queréis más información la podéis encontrar aquí, Manuel Rodríguez Sales, MÚSICO, MAESTRO.

Hace unos años surgió una agria polémica en torno a la ubicación de un conservatorio superior de música. Dentro de esa lucha estaban inmersos dos municipios, cada uno con su cantinela. Leganés y Getafe luchaban musicalmente hablando por la consecución de este equipamiento, cada una de las ciudades esgrimía sus mejores “instrumentos”; la una ser la capital del sur de Madrid y la otra ser la capital musical del sur. En este caso ganó el municipio capital del sur de nuestra comunidad.

Pero los años han pasado y pese a que algunos se cuelguen determinados carteles, el patrimonio se conserva y nuestra conservación sigue siendo nuestro patrimonio musical. El conservatorio [(Del lat. conservatorĭus). 1. adj. Que contiene y conserva alguna o algunas cosas. 2. m. Establecimiento, oficial por lo común, en el que se dan enseñanzas de música, declamación y otras artes conexas[1]] se fue para Getafe, pero en nuestro municipio seguimos conservando nuestro patrimonio musical. Aquel que sembró una figura recordada y sentida D. Manuel Rodríguez Sales, para muchos el padre musical de los municipios del sur. Hay que recordar que cuando sólo en Madrid existía el Conservatorio de Música y la Banda Municipal, el resto de municipios inmersos en los tiempos convulsos e inquietos de la transición democrática no disponían apenas de patrimonio musical y mucho menos, de equipamientos e infraestructuras musicales. Quizás nuestro municipio sea pionero en el inicio de la cultura musical, y como no con él nuestro añorado director, padre y músico.

Después de agrias polémicas en torno a la instauración de este equipamiento y de la jubilación de nuestro maestro, vivimos la época de consolidación de ese nuestro patrimonio musical. La Escuela de Música cambió de localización (del Paseo de Colón al Centro Cívico Santiago Amón) y con ella amplió, divulgó y consolidó su riqueza. Cierto es que en esta época (la actual) hay muchos más profesionales y licenciados músicos que en la época anterior, pero también hay que recordar que aquella fue una fase iniciática y que aquellos primeros profesionales son los que hoy en día enriquecen, producen y enseñan a los profesionales de la música actuales.

El maestro no sólo consiguió captar a los jóvenes de aquella época, les dio un lugar de encuentro, unas amistades, algo que compartir (la música) y con ello el valor de los recuerdos y el de profundas y consolidadas amistades de por vida. Aún recuerdo cuando con 6 años, una pobre mujer (pobre económicamente, aunque rica en cariño, esfuerzo, abnegación, amor,…) rota por el reciente fallecimiento de su joven marido (37 años) apuntó a sus dos hijos mayores de 6 y 9 años, que asistían a las clases del Colegio Público Marqués de Leganés, a las clases de solfeo y a la banda de cornetas, tambores y gaitas. Donde cada tarde acudían sin “faltar” a las clases y donde poco a poco se fueron trabando múltiples amistades y conocimientos musicales, donde se instalaban valores y actitudes musicales y humanas que hoy han forjado una madurez musical y un valor humano incalculable en nuestro municipio. Aquellos niños y jóvenes de los que hablamos hoy son unos adultos maduros, trabajadores y trabajadoras, padres y madres, algunos músicos profesionales otros (como yo, negados para la música) músicos en el alma, pero ante todo amigos, de lo nuestro de “nuestro conservatorio”.

Mis colegas antropólogos, los más famosos Levi Strauss y Margaret Mead, cuando estudian una sociedad además de fijarse en sus costumbres, sus ritos de apareamiento y de corte, en sus ritos de transición, en las líneas de parentesco, etc., también estudian su música, como medio para conocer esa sociedad o cultura. Si un antropólogo musical hiciese eso en nuestro municipio daría fe de la variedad, riqueza y amplitud de nuestra música. Por ello, hoy más que nunca tenemos que ser conscientes de la figura que nos representó, enseñó, acunó y meció en los ritmos musicales, aquella que ahora hemos tratado de honrar de la manera que mejor sabemos hacerlo tocando, dirigiendo, cantando, pero ante todo con el más profundo de los reconocimientos, desde el cariño, la amistad sincera y con la misma música de por medio; aquella que nos enseñaron hace años.


[1] www.rae.es





Deconstruyendo la construcción

23 12 2008

 032

Tras un arduo esfuerzo por parar la vorágine constructiva en nuestro país, aquella que consumía nuestros recursos naturales, planteaba problemas medioambientales (la famosa dicotomía M-30 vs Calle 30), incluso se comía nuestras playas (véase hoteles en Almería), etc. El gobierno socialista conseguía parar ese desenfreno que nos ponía por encima de Alemania y Francia en el número de viviendas construidas anualmente durante los últimos 7 años (hay que recordar que entre ambos países se acercan a los 150 millones de habitantes,  mientras que España cuenta con unos 45 millones de habitantes), frenando de golpe esa orgía constructiva que nos hacía crecer pese a carecer de recursos energéticos, equipamientos e infraestructuras que acompañasen este crecimiento desmedido (a recordar, la polémica del “pocero” con el alcalde de Seseña, de por medio el agua para su urbanización).

Pues bien después de todas estas polémicas y después del aumento del paro, de la manida crisis surge la noticia que podéis ver aquí, Más edificios para el norte de Madrid, donde se vuelve a abogar por la construcción y todo lo que trae consigo como medio para superar la crisis.

Surge la cuestión, ¿es qué en España no sabemos hacer otra cosa que casas?, por que al ver esto y las cifras de producción industrial que siguen cayendo parece que es cierta esa aseveración y que nos convertiremos en un futuro en un complejo residencial para la tercera edad europea. Y eso que pese a todo somos la nación de la Unión Europea que tiene mayor porcentaje de territorio protegido por alguna figura medioambiental, ya que nuestra riqueza natural, forestal, cinegética, etc es amplísima y aunque ya manipulada por el hombre sigue en buen estado, pese a que la presidenta de nuestra Comunidad de Madrid se empeñe en cargarse a los guardas forestales y su labor. Recordar que España tiene en torno al 35% de su territorio protegido y conservado, esto supone en un futuro una traba si es que nuestro gobierno pretende seguir construyendo.

Tal vez deberíamos plantearnos que tipo de país queremos, si queremos explotar respetando nuestro patrimonio natural o seguir expoliando y limitando nuestro crecimiento a largo plazo. Recordar que pese a que nos empeñemos somos un país con una orografía y unos recursos limitados como el agua, la producción de electricidad, etc. Y que esto supondrá un reto para nuestro futuro a medio plazo.








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