Desde hace tiempo a la clase política les preocupan temas, como la crispación, la falta de compromiso ciudadano, la falta de participación en los comicios, que en cierto modo deslegitima su trabajo y las funciones que desarrollan como representantes de la ciudadanía, o sea del común vulgo.
Pero de igual manera, desde hace unos años en todos los ayuntamientos españoles, van surgiendo iniciativas que tratan de promover la participación y la corresponsabilidad de los ciudadanos en la gestión del dinero y de las arcas de nuestros municipios. Así surgen iniciativas como ésta, Ayuntamiento solidario y participativo, que tratan de proponer nuevos modelos para la participación del vecino y que haya una mayor involucración y compromiso en las aportaciones de los vecinos.
Resaltar que muchas veces este vecino al que se le pide que participe, está cansado de realizar esfuerzos y no ver resultados, por lo que es fundamental que en todos esos procesos de presupuestos participativos, planes de desarrollo local o comunitario, Agendas 21, etc., el contribuyente y vecino reciba resultados y sobre todo en el corto plazo. Si no buscando la participación llegaremos a una falta de participación aún mayor en la cuestión pública. Por ello es fundamental lo que algunos autores han comenzado a mencionar como los nuevos gobernantes para los nuevos gobiernos municipales, no sólo se trata de descentralizar hasta los municipios, sino de dar más poder decisorio y más protagonismo al ciudadano para que de este modo no sea un “animal del sufragio”, sino un colaborador más en la ejecución y gasto público.



